Estaba repasando el resumen del mes de diciembre en Aragón, Navarra y La Rioja y me ha dado por pensar. No me llaméis "friki"; o sí, me da lo mismo. Disfruto con estas cosas. Es un goce un tanto excéntrico, lo sé, pero cada uno es como es y no hay más cera que la que arde. No hago daño a nadie.
Estos resúmenes se elaboran a partir de los datos de una serie de estaciones que son seleccionadas por su continuidad y fiablidad, proporcionando, a priori, unas mínimas garantías respecto a la calidad del registro. A partir de ellos, se elaboran una serie de cartografías climatológicas de sumo interés para el profesional, el aficionado, el ciudadano de a pie, etc. Lo bueno del asunto reside en que puede extraerse mucha información en un simple abrir y cerrar de ojos. ¡Bien por los mapas!
Los últimos que se han confeccionado corresponden al mes de diciembre de 2013. Aquí van:
Grosso modo:
a) Mes más frío de lo normal en prácticamente toda España, particularmente en áreas de la mitad norte peninsular (Meseta Norte, valle del Ebro, Sistema Ibérico, etc.). Gran parte de la culpa de esta anomalía térmica recae sobre la persistente situación de heladas de irradiación que caracterizó la primera quincena del mes. De hecho, las anomalías son más pronunciadas en zonas bajas que en altas. Es más: en algunas zonas de montaña ésta fue positiva, resultando el mes más cálido de lo normal.
b) Mes relativamente húmedo en buena parte del centro peninsular. Seco o muy seco en el resto. Parece una consecuencia lógica de la situación de "ábregos" que tan profusamente regó la vertiente atlántica durante la última decena del mes. De hecho, el noreste ni se enteró de las lluvias, exceptuando el área pirenaica. Todo esto, a grandes rasgos, claro.
Muy bonito y sumamente descriptivo. Pero amigos: la belleza tiene su lado oscuro y amargo, pues esta "maravilla" (es una manera de hablar, no saquéis las uñas todavía) de la cartografía puede contener información falsa. O si queréis, de una manera más eufemística, información que puede no ser del todo cierta. Ya comentamos in illo tempore que lo generalista, la gobalización, lo sinóptico (viva Grecia y su legado), conlleva una pérdida sustancial de información. No es lo mismo, por ejemplo, lanzar a los cuatro vientos "el colectivo funcionarial es vago" que proclamar "algunos funcionarios son vagos". ¿Obvio, verdad?
Pero vayamos a la letra pequeña:
| Estación |
Altitud
(m)
|
Media
mes (ºC)
|
Valor
mes (ºC)
|
Anomalía
(ºC)
|
Carácter
térmico
|
| Bello |
1006
|
3,9
|
2,6
|
-1,3
|
MF
|
| Calamocha |
889
|
4,0
|
3,7
|
-0,3
|
F
|
| Monreal del Campo |
930
|
3,6
|
2,2
|
-1,4
|
MF
|
| Montalbán |
912
|
5,7
|
4,8
|
-0,9
|
F
|
| Molina de Aragón |
1063
|
3,4
|
1,7
|
-1,7
|
MF
|
¿Qué, algo que objetar? Pues sí, mire usted.
Cualquiera que haya dejado caerse por el fantástico valle del Jiloca y conozca la comarca, le tiene que chirriar el dato de anomalía de Calamocha. Presenta un sesgo al alza de 1ºC...¡como poco! No existe ninguna razón de índole climatológico que lo justifique. Y como no me gusta complicarme la vida y admiro profundamente a Ockham, sacaré la navaja. Una de dos: la ubicación de los sensores de Calamocha están influenciados por el fenómeno denominado "isla térmica" o los valores están distorsionados por algún elemento relacionado con la garita o la carcasa donde reposa el sensor. Así de simple.Lamentablemente, éste no es un hecho con carácter aislado. Ora por obsolescencia de algunas estaciones o su instrumentación, ora por un emplazamiento no del todo adecuado de éstas, ora por la carencia de personal, ora por otras irregularidades...ora por nosotros, Señor.
"Qué puntilloso es usted, señor Deza". Sí, lo reconozco, pero pongámonos un instante en esta tesitura, para nada kafkiana dados los tiempos que corren.
Supongamos que el número de estaciones con comportamiento anómalo va in crescendo. Supongamos que no se hace nada por evitarlo. Supongamos que se siguen elaborando estos mapas. Supongamos que algunas de las herramientas que habitualmente se usan en el pronóstico oficial del tiempo siguen nutriéndose de estos datos espurios. Supongamos que quedan reflejados en el Banco Nacional de Datos Climatológicos. Supongamos que éstos continúan utilizándose en sesudos estudios y simposiums. Supongamos que la ciencia es dogma de fe. Supongamos que los escenarios futuros de adaptación al cambio climático parten, de alguna manera, desde aquí.
Supongamos.


Pues cuantas estaciones habrá con ese tipo de fallos como la de Calamocha que luego desvirtúan los datos generales.
ResponderEliminarInteresante la anomalía de Zamora en Diciembre, lo que hacen las nieblas...
Un saludo del Visir del Somontano..."neu"
Gracias por tus opiniones, Neubrin.
ResponderEliminarSaludos..